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Ecuador, pero poco!

Ecuador, pero poco!

on 05/04/2009

Share This: Seguimos con la ruta. Estoy un poco espeso hoy pero ya llevo bastante retraso, así que se hará lo que se pueda… Ecuador era un país que cuando comencé el viaje no sabía si visitaría o no, nadie me había hablado de él y no tenía apenas información, pero conforme he ido pateando sudamérica he ido conociendo más y más gente que me hablaba muy bien de él, así que finalmente decidí que no podía faltar en mi ruta. La lástima es que apenas le he podido dedicar tiempo, no han llegado ni a 2 semanas mi estancia en Ecuador, así que tendré que volver en otra ocasión para recorrerlo de verdad, esto han sido sólo unas pequeñas pinceladas a este colorido país. Entré por Coca, la última ciudad antes de la inmensidad de la selva (o la primera si vienes de ella), y de ahí fui junto con Sven a Baños, que es una preciosa ciudad de montaña en la que puedes realizar innumerables actividades de naturaleza y aventura. Allí apareció también Anna (ya coincidimos en Perú), que venía del sur por la costa, y estuvimos los 3 unos cuantos días disfrutando de la zona; la verdad es que la ciudad bien merece los 4 o 5 días que le dedicamos, no tienes tiempo de aburrirte y el entorno es una auténtica gozada. Después de esto nos fuimos a Quilotoa, en la región de Cotopaxi, en el centro del país. Aquí, a una altura de casi 4000 metros, se encuentra un crater de volcán ya extinto hace 300 años en cuyo interior se ha formado una gran laguna. Una maravilla para la vista, pese al frío. Y Quito, ahí finalizó mi experiencia Ecuatoriana. Aquí ya no vino Sven, pero llegó Javi, amigo de Anna, y estuvimos conociendo la capital Ecuatoriana, bastante atractiva y con una parte antigua interesante, e incluso nos acercamos al norte de la ciudad a ver la “Mitad del Mundo”, el teórico punto por el que el ecuador corta al planeta. En Quito, por primera vez desde que empecé el viaje, me encontré algo mal unos días; no se si debido a la acumulación de kilómetros y días encima, a algún extraño organismo...

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Atravesando la selva en barco

Atravesando la selva en barco

on 24/03/2009

Share This: Bueno, para este capítulo voy a cambiar el estilo, os voy a dejar un extracto de lo que escribí en los 7 días que estuve en barco por río para llegar hasta Ecuador. Quizás sea más largo, pero la experiencia fue única, ahí va: “8 días es lo que se tarda en cubrir los 900 km que separan Iquitos (Perú) de Coca (Ecuador) por barco a través de los ríos Amazonas y Napo, dos extremos entre los que no existen las carreteras. Este trayecto lo tenemos que hacer en 3 partes: primero 7 días en un barco desde Iquitos hasta Pantoja, último pueblo Peruano. Luego en una canoa con un pequeño motor cruzaremos desde Pantoja durante 2 horas a Nuevo Rocafuerte, primer pueblo ecuatoriano. Y finalmente otra canoa más grande nos llevará en 15 horas de viaje hasta Coca, donde de nuevo comienzan las carreteras y la civilización. La primera parte de la ruta, la de los 7 días, sólamente la hacen 3 barcos y, con un margen de frecuencia de unos 10 días en los que sale cada uno de ellos, es la ruta menos transitada de todas cuantas salen de Iquitos (hacia Brasil, Colombia u otros destinos de Perú hay salidas diarias) y es también a su vez la ruta más larga. A los dos días de mi llegada a Iquitos zarpamos en el “Cabo Pantoja”, costaba 22 euros por los 7 días de viaje, y por este precio puedes colgar tu hamaca junto con todos los demás al fresco; además te proporcionan desayuno, comida y cena (has de llevar tu propio plato, eso sí), que podréis imaginar cómo son… El desayuno y la cena suelen ser idénticos, y es “cuaque” (avena molida, agua y leche) con 3 trozos de pan duro. La comida suele ser un montón de arroz blanco adornado con un minúsculo trozo de algo cambiante: pollo, res, chancho (cerdo) e incluso un día hemos tenido atún. Al menos los pollos son frescos, porque los llevamos vivos en el barco, y cada día hay 2 menos… Llevamos bastante carga y pasajeros, calculo que unos 50, todos peruanos menos Sven (alemán), Josh, Laura (canadienses) y yo. Por suerte este barco, a diferencia de los otros...

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La joya Inca

La joya Inca

on 09/03/2009

Share This: Es uno de esos sitios mágicos del planeta, Machu Pichu, una de las 7 nuevas Maravillas del Mundo, y se merecía un capítulo aparte junto con Cuzco, por supuesto, que es para mí una de las mejores ciudades de todo el continente. La ciudad posee títulos como el de “Capital histórica de Latinoámerica” o “Capital arqueológica de Ámerica”, y tiene sencillamente un magnetismo especial, a pesar de la inmensa marea de turistas y vendedores que la inundan, o quizás gracias a ella… Sus calles, su plaza de Armas, el escalonado barrio de San Blas (donde me he alojado durante 1 semana), sus innumerables bares con músicos que amenizan cada noche de la semana, su espíritu bohemio… Cuzco me encanta, me quedaría en ella más tiempo pero esto es así, hay que seguir. Vine con mi hermano y Elena, también con el grupo de catalanes que conocí en mi etapa final boliviana, complicado separarnos, me encontraba demasiado cómodo con ellos. Desde Cuzco fuimos al valle Sagrado, para ver la herencia Inca, y después por supuesto a Machu Pichu, la joya del imperio. El único medio “mecanizado” de llegar hasta Aguas Calientes -el pueblo a los pies de Machu Pichu- es el tren, no hay carreteras. Por supuesto esto genera un monopolio que difícilmente justifica el desorbitado precio por llegar directamente desde Cuzco, es prohibitivo. Así que buscamos una opción económica: alquilamos una furgoneta entre los 9 e hicimos las 7 horas de ruta alternativa para llegar hasta una pequeña presa hidroeléctrica, último punto accesible por carretera. Desde allí hay que caminar por las vías del tren las 2 horas que separan dicha hidroeléctrica del pueblo de Aguas Calientes, con unas vistas del todo espectaculares en todo el recorrido; pocos paisajes me pueden llamar tanto la atención como éste, pese a que la lluvia nos acompañó durante todo el trayecto.La fuerza con la que bajaba el río era brutal. Y Machu Pichu. Quién no quiere conocer Machu Pichu? Ya lo había visitado hacía dos años con mi hermano pero a ninguno de los dos nos importaba repetir, más bien al contrario, cuando empecé este viaje sabía que iba a volver. Lo que es la ciudad secreta de los Incas se puede averiguar...

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Regresando a Perú

Regresando a Perú

on 04/03/2009

Share This: Se acabó Bolivia, llegué a Perú. Son países en muchos aspectos similares pero a su vez diferentes. Se nota en la gente, más abierta, se nota en la altura -Bolivia es más homogéneo, más altiplánico-, se nota en los precios… Llevo tiempo sin actualizar y es porque durante alrededor de una semana han venido a Perú mi hermano y Elena y hemos llevado un ritmo bastante frenético, así que ahora toca recuperar el trabajo atrasado. También he estado viajando desde que estuve en la isla del Sol, en mayor o menor medida, con un grupo muy majo de (sobre todo) catalanes, aún estoy con ellos hoy por hoy, mientras que mi hermano y Elena ya se fueron. Han pasado dos años desde que viniéramos los hermanos por primera vez a Perú, esta vez he entrado al país por Puno desde Copacabana, en Bolivia, y desde ahí fuí hasta Arequipa, ciudad que no conocimos hace dos años y donde debía reunirme con ellos dos. Por motivos climatológicos llegaron un día más tarde desde Lima, había tal niebla que su avión no pudo aterrizar y tuvieron que regresar a la capital peruana. La verdad es que el clima no acompaña mucho, estamos en estación lluviosa y se nota; de hecho todo el color negruzco que me dio Brasil ha sido totalmente pulverizado este último mes viajando por Bolivia y Perú: hace fresco, llueve y no se ve el sol demasiado. En Arequipa nos reunimos todos, agradecí por fin el bajar del umbral de los 4000 metros; la verdad es que la Ciudad Blanca, como es llamada por sus innumerables construcciones en “sillar”, es bastante bonita y tranquila, sobre todo teniendo en cuenta que es la segunda ciudad de Perú y más aún comparándola con Lima, que es un desastre… Aprovechamos unos días para verla y luego hicimos un tour de un par de días por el cañón del Colca, el segundo cañón más profundo del mundo con 3250 metros de profundidad; para llegar aquí hay que pasar un puerto a 4900 metros de altura. Queríamos ver condores pero no fue posible, una vez más el clima no acompañó. Y bueno, he dejado de perder tantas cosas y pasar tantas calamidades, al menos por ahora (estas...

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Uyuni, la Paz, Copacabana…

Uyuni, la Paz, Copacabana…

on 21/02/2009

Share This: Seguimos con el periplo boliviano! Jonathan, Holly y yo continuamos camino hasta Uyuni, en el suroeste del país; allí estuvimos 3 días recorriendo su famoso Salar; de hecho la zona colinda con Atacama (Chile), donde ya estuve hace unos 3 meses, se puede apreciar en la similitud de los paisajes. Además del impresionante salar, totalmente blanco y en el que te sientes como en otro planeta, también vimos diversas lagunas, flamencos, campos de quinua, geisers, espectaculares formaciones rocosas naturales… y durante estos 3 días estuvimos oscilando entre los 4000 y los 4800 metros de altura. Después fuimos a la Paz, la sede del gobierno boliviano y la ciudad más grande del país. La Paz no se parece a ninguna otra ciudad boliviana: es grande, caótica, ruidosa, hiperactiva y no muy bonita. Nos alojamos en un hostel cercano a la Plaza Murillo, donde se encuentran la Catedral, el palacio Legislativo y el Palacio Quemado (el palacio de Gobierno). Nos quedamos 3 días en esta bulliciosa ciudad en los que nos lo tomamos con calma y recorrimos varios de sus lugares más emblemáticos (Plaza San Francisco, mercado Negro, mercado de Hechicería, miradores…). Y bueno, tras la Paz me despedí de Holly y Jonathan después de muchos días juntos; ellos iban al sur, hacia Argentina, yo me he venido a Copacabana, en el oeste de Bolivia, este es mi tercer día aquí. Es una pequeña localidad, muy hippy, a orillas del Titicaca, uno de los lagos más altos del mundo (estamos a unos 3800 metros). Y también me lo estoy tomando con calma aquí, el alojamiento es barato (1,5 euros), el clima varía de caluroso cuando te golpea el sol a mucho frío por la noche, y estoy agotando aquí mis ultimos cartuchos bolivianos, ya que en unos días tengo que ir para Arequipa (Perú), donde me encontraré con mi hermano y Elena y viajaremos juntos unos cuantos días. Poco más. Ahora en un rato me voy para la Isla del Sol, uno de los centros del mundo Inca en medio del Titicaca, y posiblemente pase allí la noche, veremos. Y espero conseguir dinero, porque el único cajero que hay en Copacabana, al menos hoy, no me da dinero… y...

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Un ansiado cambio cultural

Un ansiado cambio cultural

on 13/02/2009

Share This: Que ganas tenía de llegar a Bolivia! Esperaba este cambio cultural, encontrar verdadera diferencia con “mi mundo”, llegar a la estación de autobús y tener que sortear innumerables vendedores de boletos que te tratan de convencer, subir a un bus que no sabes cuántas veces se estropeará ni cuándo llegará, tener que negociar por todo, la mirada sincera y desconcertada con que te miran los ancianos, hablar con ellos con naturalidad y que te cuenten sus vidas, el trato cercano con gente más simple y llana, sin tantas complicaciones, pese a que algunas veces no te vean más que como un dolar con patas…  Toda esta ruta boliviana la estoy haciendo, como siempre, con buenos compañeros ocasionales: Jonathan (inglés), Holly (inglesa), Meike (holandesa, ayer ya se separó de nosotros) y yo estamos descubriéndole el encanto a este país. En Santa Cruz, una de las regiones más ricas y que lucha por una autonomía del gobierno central, pudimos ver que en la segunda ciudad más grande del país -más de un millón de habitantes- los rasgos de los lugareños son “menos bolivianos”, y quizás sea una ciudad algo más rica pero sin embargo no por ello más bonita, aunque si que pudimos disfrutar de un desfile de carnaval nocturno callejero interesante. Samaipata es un pequeño pueblo a dos horas y media de Santa Cruz, en dirección a Sucre. Llegar hasta allí, en taxi desde Santa Cruz, nos costó 2 euros y medio a cada uno, increible! En sus alrededores hay un bonito parque natural, que no vimos, y unas interesantes ruinas preincaicas, que sí. Don German, el propietario del restaurante en el que pasamos varias horas, nos explicaba orgulloso como hace unos 40 años el Che, junto con varios guerrilleros, se ocultaron en esa casa durante una semana entera poco antes de ser capturado y morir en la Higuera, no muy lejos de allí. Luego fuimos a Sucre, la capital administrativa del país. La ciudad me pareció bonita, sobre todo el centro. Calles cuidadas, bonitos edificios coloniales, bien iluminada, algún edificio monumental… tenía su encanto, aunque pasamos poco tiempo. Me recordó un poco a Cuzco, en Perú. Pero sin su ambiente, por supuesto, jejeje. Y bueno, el interesante...

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El Pantanal Brasileño y mi buena estrella

El Pantanal Brasileño y mi buena estrella

on 08/02/2009

Share This: He vuelto a la civilización! Bueno, estoy en Bolivia, así que que en mayor o menor medida puedo decir eso, y por ahora me encanta este país! He tenido un comienzo bastante intenso, la verdad, pero lo cuento mejor al final… Antes de venir he pasado casi 4 días en el Pantanal, en el oeste de Brasil. Lo vi bien, barato, accesible y con buena comunicación con la frontera boliviana así que no podía dejar pasar la oportunidad de acercarme a esta maravilla natural. Por supuesto, allí estuve aislado de teléfono, internet, etc… En verdad lo agradecí. El Pantanal es el mayor humedal del mundo, es una enorme extensión de Brasil (y parte de Bolivia y Paraguay) con muchísima riqueza y biodiversidad animal y vegetal, de hecho uno de los más importantes del planeta, y aunque normalmente en estas fechas la gran mayor parte del territorio está anegado por el agua, este año no; la lluvia no se está dejando ver tanto por aquí y en mi caso he pasado 4 días con un sol de justicia, llegando incluso a los 45 grados. Además los mosquitos atacaban duro e incluso podría decir que, si me pagaran por ello, mi profesión sería exterminarlos; no podéis ni imaginar con qué sádico placer iba acabando uno por uno con ellos… pese a todo el balance es negativo para mí, me habré llevado medio centenar de picotazos en estos 4 días. Y no he parado en todo este tiempo! He visto multitud de aves, monos, caimanes (a 30 metros de nuestro camping había muchísimos), insectos, más mamíferos, plantas… he montado a caballo, he dado paseos en barca, he hecho trekings por el pantanal, he atravesado pantanos con agua y barro hasta las rodillas para ver animales, he comido termitas, he probado remedios naturales para diversas cosas, he pescado y comido pirañas, he alimentado a los caimanes con ellas, he visto rayos C brillar cerca de la Puerta de Tannh… no, esto último es de una película, pero me estaba poniendo ya muy pedante y había que romper el hielo. Y bueno, ahí quedó el Pantanal. Después de eso, me junté con dos chicas (una inglesa y otra holandesa) ya que eramos los únicos tres del grupo que íbamos para Bolivia tras nuestros días en el Pantanal, y juntos nos encaminamos a la frontera. La cruzamos ayer por la tarde. Estábamos en Quijarro, el pueblo...

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De Río a Saô Paulo, pasando por Ouro Preto

De Río a Saô Paulo, pasando por Ouro Preto

on 02/02/2009

Share This: En Río dejé la historia y en Río la retomo. Nueve días pasé en Río, todo el tiempo en un albergue en el que había un excelente ambiente y donde conocí multitud de gente. La verdad es que el clima no acompanhó en todo ese tiempo, pero ni la ausencia de sol ni la lluvia desmerecen para nada una ciudad como Río. De hecho, hablando de grandes ciudades, creo que hasta ahora en este viaje es la más bonita que he visto; su orografía y su variedad hacen de ella una ciudad única y original, e incluso quizás me haya gustado más ahora que la primera vez que vine, también posiblemente porque la he conocido más a fondo. Y qué se puede hacer en Río? Pues hablaré de lo que he hecho yo, y es que puedes por ejemplo disfrutar de las espectaculares vistas de la ciudad desde el Cristo Redentor y el Paô de Açucar, visitar el centro histórico y la catedral, subir a Santa Teresa en el pequenho tranvía ‘Bondinho’, pasear por las playas de Copacabana, Ipanema o Leblon, disfrutar la noche de Botafogo, Ipanema o Lapa (sobre todo éste último, uno de mis barrios preferidos con sus antiguas casas desvencijadas, tiene una noche excelente), ir a ver jugar al Flamengo en el mítico Maracaná o disfrutar y bailotear de un ensayo de Carnaval una noche en el Sambódromo. Cómo se puede ver, la ciudad da bastante de sí, aunque también hay que andarse con ojo y saber por dónde y cuándo se anda ya que no es una ciudad exenta de peligro. En el albergue en el que me alojaba conocí a Mathieu, un francés con el que congenié muy rapidamente; dos días después nos fuimos al interior, al estado de Minas Gerais, donde pasamos 3 días visitando el pueblo colonial de Ouro Preto -con empedradas calles, bonitas casas, infernales cuestas e incontables iglesias- y también Mariana, un pueblo de aspecto similar pero menos turístico. En el camino entre ambos pueblos visitamos una antigua mina de oro, ya cerrada. Lo pasamos bien durante esos días y quizás más adelante nos volvamos a reunir en algún lugar de este continente, nunca se sabe… Mathieu volvió...

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Por la costa brasileira

Por la costa brasileira

on 24/01/2009

Share This: Actualizo! Ahora mismo estoy en Río de Janeiro, la ‘cidade maravilhosa’, algún anho después de que viniera por primera vez, y bueno, ya vuelvo a estar sólo de nuevo tras haber estado 3 semanas con Ziortza recorriendo la costa brasileira; la dejé ayer regresando al frío de Madrid, se fue con fractura de munheca incluida, un bonito recuerdo de las calles y adoquines de Rio… Pero como siempre hago, hablar de Rio lo dejo para más adelante, sólo diré que llueve, por ahora. La costa sur Brasileira, como supongo pasará en gran parte del país, tiene tanto playas como naturaleza impresionantes. También es la zona más segura -y posiblemente rica- del país, y se nota, pero no por ello deja de tener encanto pese a ser bastante turístico. Tras disfrutar Iguazú, comenzamos el recorrido por la costa en Florianópolis y la isla de Santa Catarina, todo ello tras un terrible viaje en bus de 15 horas (nunca viajéis con ‘Pluma’) que echó por tierra la cerca de docena de viajes excelentes en bus que hice en Argentina y Chile. Nos alojamos 3 días en un apartamento nuevo que salía genial de precio, y… bien, allí hay buenas playas, una isla con bastantes rincones que ver, pero sinceramente fue de lo que menos me gustó de la costa, viendo lo que vendría después. Pasamos alguna hora en Saô Paulo, mientras esperábamos una conexión en bus. Recorrimos su centro, sin apenas atractivo: una ciudad de negocios con tiendas y grandes edificios que tiene el honor de ser la más grande de sudamérica y también una de las más peligrosas. Quizás gane encanto por la noche, no la vimos… Ilhabela (y Saô Sebastiao) es uno de los sitios donde los paulistas pasan sus vacaciones. Es bastante caro, pero muy bonito, sobre todo Ilhabela. Dormíamos en Saô Sebastiao, en un hotel de dudosa calidad (de dudoso no tenía nada, estaba clarísimo), y por el día recorríamos Ilhabela, a escasos 15 min de Saô Sebastiao en un transbordador gratuito. Muy bonita la isla, con multitud de playas perfectas, aunque eso sí, el servicio de autobuses para moverse por la isla era infernal. Después fuimos a Paraty, ya en la región de Río de Janeiro. Es...

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La fuerza de Iguazú

La fuerza de Iguazú

on 08/01/2009

Share This: Vale, o no escribo en dos semanas o escribo dos días seguidos… pero es que esto iba atrasado y tocaba ponerse al día… Pues sí, Iguazú… Como decía en el otro capítulo es uno de los escenarios naturales más impresionantes que he visto en mi vida, y posiblemente el que más de este viaje. Se encuentra en la triple frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil, aunque tan sólo Argentina y Brasil tienen acceso a las cataratas con un parque Nacional en cada país (como siempre, los ricos mandan…). En Iguazú me encontré con Ziortza, como también decía, y desde ahí recorreremos la costa sur de Brasil durante más de dos semanas antes de que ella regrese a Espanha. El primer día estuvimos viendo el parque Argentino y el segundo el Brasileiro. El primero de ellos es sin duda mejor: más grande, con unas vistas más cercanas y recorre poco a poco gran parte de las cataratas. El lado brasileiro es más pequenho y ofrece una visión más panorámica de las cataratas. En cualquier caso, ambos lados son espectaculares, la fuerza que se transmite es impresionante, el ruido del agua al chocar con las rocas, el ver esa enorme mole caer al vacío, toneladas y toneladas de agua… no hay palabras para describirlo. He subido cerca de 50 fotos pero no es suficiente para hacerse una idea, hay que verlo, y lo recomiendo a cualquiera que venga a Argentina o el sur de Brasil, sin duda. Y a partir de ahora, seguiré por Brasil! Ver todas las fotos de Argentina Ver todas las fotos de...

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