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Viaje por Oceanía y Asia – 15 meses en imagenes

Posted by on 11/04/2016 in Asia, camboya, China, Diarios de viaje, Filipinas, India, Indonesia, Laos, Malasia, Maldivas, Myanmar, Paises, Singapur, Sri Lanka, Tailandia, Un relato de Oceanía y Asia, Vietnam | 1 comment

Viaje por Oceanía y Asia – 15 meses en imagenes

Viaje por Oceanía y Asia – 15 meses en imágenes Ya ha pasado un tiempo desde que volvimos de este último gran viaje por Oceanía y Asia, desde entonces hemos estado ocupados en mil cosas distintas. Ahora quiero recordarlo con este vídeo recopilatorio de fotos del viaje, dedicándole así un buen homenaje. Aunque es complicado resumir 15 meses de viaje en un vídeo de 6 minutos, lo importante ha sido capturar la esencia y dejarnos un buen recuerdo. Sólo con editarlo ya lo ha conseguido. Espero que os guste, nos vemos en el próximo!   Aquí dejo el enlace directo a youtube, por si éste no se ve bien: https://www.youtube.com/watch?v=yRogzoBeF50 Estos son los países en los que estuvimos: Nueva Zelanda Islas Cook Australia Singapur Indonesia Malasia China Filipinas Vietnam Laos Camboya Tailandia Myanmar Sri Lanka Maldivas India La ruta y presupuesto de este gran viaje por Oceanía y Asia los podéis ver en el último post: http://micasaesredonda.com/ruta-por-asia-oceania-itinerario-gastos/ , así como en los 78 posts anteriores podréis encontrar todas nuestras historias e información práctica de los sitios en los que estuvimos, paso a paso....

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Angkor, el centro del Imperio Jemer

Posted by on 29/12/2014 in Asia, camboya, Diarios de viaje, Un relato de Oceanía y Asia | 0 comments

Angkor, el centro del Imperio Jemer

Angkor, el centro del Imperio Jemer [mytabs name=’Angkor’] Después de nuestras últimas dos semanas trabajando en Koh Rong ponemos rumbo a nuestro último destino en Camboya: Angkor. Éste es sin duda el lugar más conocido y visitado del país, así que podemos decir que nos hemos dejado lo mejor para el final. La llegada a Siem Reap, el pueblo junto al que están las ruinas de Angkor, ya te dice que éste es un sitio muy visitado. Por las calles del centro ves más extranjeros que locales, y todo está 100% enfocado al turismo. Hay muchísimas tiendas de souvenirs, sobre todo en los mercados principales y alrededores, y puedes encontrar alojamientos y restaurantes occidentales por doquier. La visita a las ruinas de Angkor se puede planificar desde uno a varios dias. De hecho la entrada cuesta 20 US$ para un día o 40 US$ para tres días. Nosotros le dedicaríamos dos como mucho (por cuestión de tiempo) así que decidimos comprar la entrada de un día y en caso de querer volver al día siguiente compraríamos otra de un día, el precio al final sería el mismo. Todo el complejo de Angkor se encuentra a unos 6 o 7 kilómetros al norte de Siem Reap. El recinto es enorme, en total unos 4o0 kilómetros cuadrados, y hay varias opciones para visitarlo. Como está prohibido alquilar motos a extranjeros en la ciudad y nos habían dicho que la opción de verlo en bici se hacía muy pesada, decidimos ir en tuktuk, así que negociamos por 7 US$ por persona para todo el día. Comenzamos a las 5:00 am, para ver amanecer en Angkor Wat, el templo principal de todo el complejo arquitectónico de Angkor. Si en algún momento pensamos que sería algo mágico y solitario eso se nos quitó de la cabeza en cuanto saltamos a la carretera. Cientos de tuk tuk cargados de turistas iban hacia Angkor con el frío de la noche (porque hacía frío, lo prometo). Al llegar a Angkor Wat hordas de humanos se agolpaban junto al lago para ver la salida del sol, así que allí esperamos, todos juntitos, a que el astro rey nos saludara. Pese a que se pierde toda la mística hay que decir que es un bonito amanecer, con la luz perfilándose contra las siluetas de las torres de Angkor Wat. Angkor Wat es el principal reclamo de todo el complejo de Angkor, sus templos más famosos y los mejores conservados de todos los que el Imperio Jemer edifico aquí. Aún se pueden apreciar los increíbles bajorrelieves en los frisos exteriores y las esculturas con un detalle excelente. Dicen que cuando todo el reino de Angkor cayó en el olvido y la jungla se apoderó de sus ruinas, Angkor Wat fue el único que permaneció siempre habitado por un grupo de monjes budistas que vivían aquí y lo mantenían conservado, pese a que fue un completo desconocido para occidente hasta el siglo XIX.     Pero todo el complejo arquitectónico de Angkor es mucho más que Angkor Wat. Kilómetros y kilómetros de ruinas, imposible de visitar todo ello andando. Seguimos nuestra ruta en tuk tuk hasta Angkor Thom, lo que fue la ciudad real intramuros construida en el siglo XII. Dentro se encuentrá el Bayón, un enorme templo budista en sus orígenes en el que hay 54 torres que presentan unas 200...

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Kampot y Kep, el tranquilo sur de Camboya

Posted by on 11/12/2014 in Asia, camboya, Diarios de viaje, Un relato de Oceanía y Asia | 1 comment

Kampot y Kep, el tranquilo sur de Camboya

Kampot y Kep, el tranquilo sur de Camboya [mytabs name=’Kampot y Kep’] Abandonamos Phnom Penh después de 7 días en la capital y nos dirigimos hacia Kampot y Kep, en el sur de Camboya, junto al mar. Kampot es un pueblo tranquilo junto a un río que escasos kilómetros más adelante desemboca en el mar. Mucha gente hace una parada aquí durante unos días por el ambiente relajado del pueblo y la vida local. Además hay un buen puñado de extranjeros aquí viviendo que han montado negocios para el turista, como alojamientos y restaurantes. Es un buen sitio para relajarse y dar paseos por los alrededores, aunque si esperas una sobredosis de actividad, locura y desenfreno te defraudará lo poco que hay que hacer aquí. En la zona de Kampot y Kep se vive en gran parte de la producción de sal y sobre todo de pimienta, muy famosa. Hubo un tiempo, antes de la llegada al poder de Pol Pot y los Jemeres Rojos, en que la pimienta de Kampot era reconocida internacionalmente y se dice que cualquier buen restaurante francés que se preciara la tenía. Después llegó la oscuridad y el declive y en estos últimos años se ha revitalizado la producción de nuevo. Hay visitas organizadas a los campos de pimienta de Kampot, pero nos pareció demasiado caro, así que nos lo saltamos. En Kampot nos dedicamos simplemente a pasear arriba y abajo, a lo largo del río hacia su desembocadura en el Golfo de Tailandia y hacia los caminos al norte del pueblo con una moto alquilada. Y por supuesto a disfrutar de las increíbles puestas de sol sobre el río.     Con nuestra moto alquilada fuimos también hasta Kep, a unos 25 kilómetros de Kampot por una carretera en perfecto estado, algo que agradecimos después de algunas de las carreteras que hemos recorrido en moto por estos países. Hasta la década de los 60 Kep era el destino playero preferido de Camboya, antes de que Sihanoukville ocupara su lugar. Kep tiene una pequeña playa, bastante limpia, y unos cuantos alojamientos junto a ella. Lo más famoso de Kep, sin embargo, son los cangrejos. Es la delicia local y hay una hilera de restaurantes sobre el mar (literalmente) en los que te los sirven en diferentes estilos. También hay un pequeño mercado local junto a los restaurantes. Por supuesto hemos probado los cangrejos de Kep y la verdad es que la fama es bien merecida, además con una salsa de pimienta (la otra especialidad local) que estaba para chuparse los dedos. En Kep también hay una gran cantidad de antiguas villas de veraneo que fueron totalmente destruidas durante la época de los Jémeres Rojos y los años siguientes. Hoy en día aún se pueden ver estas ruinas, aunque algunas de ellas están siendo reconvertidas y reconstruidas. Otro sitio que se puede visitar en los alrededores es el Parque Nacional de Kep, a unos 40 kilómetros. Nosotros no fuimos porque nos dijeron que habían construido un casino/resort (o varios, ya no sé) y que aparte de ese monstruo de hormigón y una vista bonita desde lo alto el sitio no tenía mucho más interés.     Después de estos días en Kampot y Kep nos vamos hacia Sihaounkville. Por desgracia Camboya está cumpliendo con nuestros pronósticos de ser el país más flojo de los visitados hasta ahora....

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Kratie y Phnom Penh, llegando a Camboya

Posted by on 07/12/2014 in Asia, camboya, Diarios de viaje, Un relato de Oceanía y Asia | 0 comments

Kratie y Phnom Penh, llegando a Camboya

Kratie y Phnom Penh, delfines de río y 7 días en la capital camboyana [mytabs name=’Kratie y Phnom Penh’] ¡Llegamos a Camboya! Parece que los últimos que estuvieron aquí se dejaron la calefacción puesta, ¡menudo calor hace! Y no es que este último mes en Laos hayamos pasado frío, precisamente, pero esto cada vez va a peor. Hemos comenzado nuestras andanzas por Camboya en la ciudad de Kratie (en realidad un pueblo grande), a medio camino entre la frontera con Laos y Phnom Penh, la capital. No es que haya demasiado que hacer aquí, pero nunca viene mal una parada para hacer el viaje más ameno. Kratie tiene unos bonitos atardeceres, un ritmo tranquilo junto al Mekong y es considerado como uno de los mejores sitios para acercarse a ver los raros delfines de Irawadi. Estos tímidos delfines de río se pueden ver a unos 15 kilómetros al norte de Kratie. Para ir hasta allí alquilamos unas bicis por 1 US$ y, poniendo a prueba nuestro nivel de sudoración, fuimos cuando el sol estaba en ese punto en el que no da ni sombra hasta el pequeño embarcadero desde el que los barqueros te llevan. Tardamos una hora en llegar, más o menos, y el paseo es bastante bonito. Hay mucha vida local, casas de madera, el Mekong a un lado y una agradable carretera muy arbolada en algunos tramos, lo cual supuso un respiro al implacable calor. La visita a los delfines nos pareció cara. Tienes que alquilar una barca para 2 o 3 personas por la que pagas 9 US$ o 7 US$ por persona, dependiendo de si van 2 o 3, y el barquero te da vueltas por el Mekong durante 1 hora buscando delfines. Vimos bastantes delfines -o muchas veces los mismos, quién sabe-, lo malo es que sólo asoman un momento fuera del agua con lo cual realmente es una visita para ver «lomos de delfines», como bien veréis en las fotos. De todos modos esto es evidente, nadie espera que los delfines hagan cabriolas y salten por encima de la barca en la que vas.     Después de Kratie nos fuimos a Phnom Penh, la capital del país, a la que le hemos cogido más cariño del esperado. Quizás sea por no haber leído muchas cosas buenas acerca de ella, pero el caso es que a nosotros nos gustó más de lo previsto. Algo que nos ha sorprendido al llegar es que en Camboya se utiliza el dólar americano. Además tienen el riel, pero éste se utiliza sobre todo como cambio, para cantidades pequeñas. Los cajeros suelen dar dólares. El caso es que, como queremos visitar India en algún momento de este viaje, nos pusimos a indagar y leímos que tramitar el visado indio en Phnom Penh era buena idea. Más sencillo y barato que hacerlo en Bangkok, al menos. El problema es que hemos tenido que estar 7 días en la capital camboyana esperando al visado, así que nos ha dado tiempo a conocerla bien, aunque nos lo hemos tomado con calma. Phnom Penh derrocha esencia asiática por los cuatro costados. Es una mezcla de amplias calles cuidadas con tráfico espantoso y numerosas callejuelas repletas de basura sin ninguna iluminación. La gente nos pareció agradable y hay algunos sitios en la ciudad y alrededores que merece la pena visitar.   Para los que no lo sepan, Camboya vivió unos...

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